lunes, 23 de enero de 2012

Por favor, baje el volumen

Nos despertamos con el terrible sonido de una alarma. Abrimos la ventana de nuestra habitación y escuchamos la maquinaria de una obra. Salimos a la calle y dos vecinos están dando voces a diestro y siniestro. En la carretera, las motocicletas, coches, camiones y sus bocinas desencadenan en  lo que se llama "contaminación acústica" o exceso de sonido del ambiente. Todo ello si vivimos en un lugar de condiciones ambientales normales. Si vivimos cerca de puertos, centrales eléctricas o aeropuertos, el nivel de decibelios aumenta. Lo que no sabemos es que todas estas situaciones generan estrés. El cuerpo es muy sensible al sonido, algunas personas mas que otras, pero es alrededor de los 65 decibelios cuando se genera estrés en nuestro cuerpo.


Y ya no es simplemente lamentarse por los daños auditivos, sino también por los psicológicos y fisiológicos. Algunos de los síntomas relatados por personas que sufren estrés acústico son: nerviosismo, agitación, intranquilidad, agobio, molestia, desesperación, angustia, ansiedad, impotencia, preocupación, frustración e insomnio. El estrés es un mecanismo de defensa que emite el cuerpo ante situaciones de peligro y que ayudan a la supervivencia de la persona. Para ello, libera adrenalina, entre otras cosas. La adrenalina, a dosis muy elevadas debido a un continuo estrés, puede generar aumento del ritmo cardíaco, dolores de cabeza, temblores, etc. 


Más síntomas del estrés acústico

- Dilatación de pupilas (a 60 db)
- Dificultad respiratoria (60 db)
- Fatiga
- Depresión
- Irritabilidad
- Aislamiento social
- Aumento de conductas agresivas


Tabla de decibelios

20 db --> Sonido en una biblioteca
40 db --> Conversación normal
55 db --> Aglomeración de gente
65 db --> Sonido de una aspiradora y una discusión fuerte entre dos personas
70 db --> Tráfico 
75 db --> Sonido de un tren
90 db --> Sonido de una perforadora de una obra
105 db --> Sonido de un concierto
120 db --> Motor de un avión

Teniendo en cuenta la tabla anterior y que el nivel de decibelios que resiste el cuerpo antes de "estresarse" es de 65 db, es increíble la presión a la que tenemos sometido nuestro organismo durante todo el día. Nuestras capacidades de atención, memoria y aprendizaje se ven muy eclipsadas por culpa de este estrés al que estamos habituados sin darnos cuenta: saliendo a la calle, acudiendo a un concierto, en centros comerciales, manifestaciones y discotecas. Así que: por favor, baje el volumen. Viviremos mejor, más tranquilos y felices.

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